"Desperté en una habitación del Glen Cove, como paciente, después de haber sufrido un aborto espontáneo.
Manny llenó de flores nuestro apartemento a modo de consuelo, pero el único consuelo real que yo tenía era mi fe en un poder superior. Todo lo que ocurre tiene su motivo, la casualidad no existe. (...)
...en ello había también otra importante lección: es posible que no obtengamos lo que deseamos, pero Dios siempre nos da lo que necesitamos."
La rueda de la vida, de Elisabeth Kübler-Ross
casa de citas
me gusta leer bajo la lluvia y tomar tinto, y tomar notas y dejar esos recuerdos aquí.
domingo, octubre 13, 2013
"Comprendí que la esencia de su existencia, y de la existencia de toda criatura humana, era simplemente continuar viviendo, sobrevivir."
"La rueda de la vida" de Elisabeth Küblre-Ross.
"La rueda de la vida" de Elisabeth Küblre-Ross.
"Pero al mirar a Seppli comprendí que no se puede contar con el futuro. La vida está en el presente."
"La rueda de la vida" de Elisabeth Kübler-Ross.
"La rueda de la vida" de Elisabeth Kübler-Ross.
Cuando crees que ya no puedes más
siempre aparece
(como salida de la nada)
una lucecita.
Esta lucecita
renovará tus fuerzas
y te dará la energía
para dar un paso más.
Elisabeth Kübler-Ross en "La ruedad de la vida".
siempre aparece
(como salida de la nada)
una lucecita.
Esta lucecita
renovará tus fuerzas
y te dará la energía
para dar un paso más.
Elisabeth Kübler-Ross en "La ruedad de la vida".
"La única manera como podemos encontrar la paz es dejar que el pasado sea pasado."
Golda, en "La rueda de la vida" de Elisabet Kübler-Ross.
Golda, en "La rueda de la vida" de Elisabet Kübler-Ross.
miércoles, junio 13, 2007
vida
35
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi
vida, déjate enlazar de fuego, de silencio
ingenuo, de piedras verdes en la casa de la
noche, déjate caer y doler, mi vida.
Alejandra Pizarnik.
sobre la impermanencia
(gracias a LM por el dato)
se encuentra aquí.This Too Shall Pass
by Nikhil Gangoli
by Nikhil Gangoli
This article is about one of the key concepts of Buddhism, Impermanence.
Vipassana meditation as taught by Mr. S N Goenka stresses on the experience of impermanence within our own bodies to attain Nirvana – the state beyond suffering. According to Sayagyi U Ba Khin, Mr. Goenka's Guru The awareness of Anicca is the actual meditational experience of impermanence within our own bodies. This is a purification process, which leads the meditator to experience the nirvanic peace within himself.
Impermanence is central to Buddhism, and in fact can be made the central point of anyone's personal philosophy as he or she goes through life. If we take the time to think - the world that we know is impermanent. In fact we ourselves are impermanent. We are not the same persons that we were 20 years back. All the cells in our body, our appearance, our personality, our feelings and emotions, our problems all have changed. Thich Naht Hanh - the Zen Buddhist master - encourages us to think of ourselves as waves in the ocean. The chief characteristic of a waves is its transitory nature - it lasts but a moment and so do we. We will all die one day and then it will be as if we had never existed.
The importance of impermanence - anicca - and how it can be integrated within our lives is illustrated by the following story: -
A rich old man died leaving two sons. They decided to separate dividing all the properties between themselves – fifty fifty. After all the matters related to property were settled the two brothers came across a small packet carefully hidden by the father. The packet contained two rings – one was an expensive diamond ring and the other was an ordinary silver ring costing only a few rupees.
Seeing the diamond ring the elder brother developed greed and desired the ring for himself. He explained to the younger brother – This packet is obviously a family heirloom and not part of the joint family property. Our father evidently desired the diamond ring to be passed on from generation to generation and stay within the family. Being the elder brother I will take the diamond ring. You had better take the silver one.
The younger brother smiled and agreed.
The younger brother was curious as to why the father had preserved the silver ring, which had very little value. He took out the ring and examined it. One the ring was written the words – "This too will pass". The younger brother said – "Oh this was the motto of my father – This too will pass. He replaced the ring on his finger.
Time passed. Both brothers went through the ups and downs of life. The elder brother used to get highly delighted when spring came and he was prosperous. He lost his balance and developed greed and attachment. When the good phase went away and winter approached he became highly anxious. He needed to medication and sleeping pills to be able to sleep. When that did not help he completely lost his balance. He needed visits to the psychiatrist and electric shock treatments. This was the brother with the diamond ring.
The younger brother when spring came, enjoyed it but remembered his father's motto – This too will change. He did not get attached to his circumstances but enjoyed them while they lasted. When spring passed he said to himself – It was inevitably going to pass and now it has done so. So what? Similarly when winter approached and circumstances became bad he did not become agitated but remembered - This too will pass. Thus he was able to preserve his sense of balance through all the ups and downs of life and lived his life happily.
The Buddha himself said once: -
When faced with all the ups and downs of life,
Still the mind remains unshaken,
Not lamenting, not generating defilements, always feeling secure,
This is the greatest happiness.
All of us would do well to remember this lesson and apply it so as to lead a happy life.
***
Vivirlo intensamente pero sabiendo que esto también pasará. Disfrutar de lo que la vida me trae para aprender y crecer...
Vivirlo intensamente pero sabiendo que esto también pasará. Disfrutar de lo que la vida me trae para aprender y crecer...
domingo, junio 03, 2007
lectura adecuada para estos tiempos de (mi) crisis con el asunto de tener un blog -porque a pesar de la crisis sigo con esto-
Tomado de Soshi e hypomnemata, texto publicado en este weblog
"...Aqui parece justo empezar por el Libro de la Almohada (Makura no Soshi) de Sei Shonagon, dama del siglo 10 de la corte del Japon imperial. Ese libro, conocido por muchos-as (en fin por mi) porque fue mencionado en la pelicula de Chris.Marker, Sans Soleil. La palabra ’soshi’ se refiere a escritos intimos como los ‘nikki’, diario, pero a su diferencia no respetan una cronologia, ningun plan. Siguen el movimiento del pincel, como el movimiento del pensamiento (ver las notas de la traduccion francesa de Andre Beaujard). Asi los temas se suceden sin orden, se repiten , se contradicen, se olvidan. Sei Shonagon se dedico tambien en ese mismo libro a hacer listas: lista de cosas que no valen la pena de hacer, cosas que no pueden compararse, cosas que emocionan. No se si aqui es el lugar para hacer la lista de las cosas que emocionan, pero sera ciertamente el lugar de seguir pensamientos, emociones, encuentros, preguntas. Otro concepto que me sirve para defnir el (no) ritmo y (no) estilo de esa publicacion, y otra vez concepto que he visto utilizado por otros-as bloggers: el ‘hypomnemata’. Concepto que encontre como muchos-as, en su tiempo, en Michel Foucault, L’ecriture de soi, 1983. Encontre esa definicion en la web en castellano, no por Foucault, pero de un potrero de weblogs sobre la cultura digital llamado Dialogica : “Los hypomnemata fueron en tiempos de Platón una especie de cuadernos de uso personal. No se los entendía como íntimos o al menos no necesariamente. Se propagaron sobre todo en las clases cultas, como anotadores de vida, constituyendo alguna especie de memoranda individual. En los hypomnemata se anotaban reflexiones, ocurrencias, fragmentos de libros, frases, relatos sobre acciones que se habían presenciado o sobre lo leído. A veces terminaban por convertirse en borradores para textos luego más elaborados, eran una especia de escritura sobre la marcha, donde asentaban memorias sobre lo hecho, lo leído, lo escuchado, lo visto e incluso lo que podría hacerse en un futuro. La idea de los hypomnemata no era revelar lo oculto, dar con una novedad y ser innovador en el contenido. Todo lo contrario, se recopilaba, se juntaba, se ensamblaban diferentes reflexiones sobre la experiencia directa, se reestructuraba la relación de las cosas. Foucault dice: “L’écriture des hypomnemata s’oppose à cet éparpillement en fixant des éléments acquis et en constituant en quelque sorte ‘du passé’, vers lequel il est toujours possible de faire retour et retraite. (Foucault, Dits et écrits, t2, p. 1237) La lista de las cosas oidas, vistas, leidas, encontradas".
"...Aqui parece justo empezar por el Libro de la Almohada (Makura no Soshi) de Sei Shonagon, dama del siglo 10 de la corte del Japon imperial. Ese libro, conocido por muchos-as (en fin por mi) porque fue mencionado en la pelicula de Chris.Marker, Sans Soleil. La palabra ’soshi’ se refiere a escritos intimos como los ‘nikki’, diario, pero a su diferencia no respetan una cronologia, ningun plan. Siguen el movimiento del pincel, como el movimiento del pensamiento (ver las notas de la traduccion francesa de Andre Beaujard). Asi los temas se suceden sin orden, se repiten , se contradicen, se olvidan. Sei Shonagon se dedico tambien en ese mismo libro a hacer listas: lista de cosas que no valen la pena de hacer, cosas que no pueden compararse, cosas que emocionan. No se si aqui es el lugar para hacer la lista de las cosas que emocionan, pero sera ciertamente el lugar de seguir pensamientos, emociones, encuentros, preguntas. Otro concepto que me sirve para defnir el (no) ritmo y (no) estilo de esa publicacion, y otra vez concepto que he visto utilizado por otros-as bloggers: el ‘hypomnemata’. Concepto que encontre como muchos-as, en su tiempo, en Michel Foucault, L’ecriture de soi, 1983. Encontre esa definicion en la web en castellano, no por Foucault, pero de un potrero de weblogs sobre la cultura digital llamado Dialogica : “Los hypomnemata fueron en tiempos de Platón una especie de cuadernos de uso personal. No se los entendía como íntimos o al menos no necesariamente. Se propagaron sobre todo en las clases cultas, como anotadores de vida, constituyendo alguna especie de memoranda individual. En los hypomnemata se anotaban reflexiones, ocurrencias, fragmentos de libros, frases, relatos sobre acciones que se habían presenciado o sobre lo leído. A veces terminaban por convertirse en borradores para textos luego más elaborados, eran una especia de escritura sobre la marcha, donde asentaban memorias sobre lo hecho, lo leído, lo escuchado, lo visto e incluso lo que podría hacerse en un futuro. La idea de los hypomnemata no era revelar lo oculto, dar con una novedad y ser innovador en el contenido. Todo lo contrario, se recopilaba, se juntaba, se ensamblaban diferentes reflexiones sobre la experiencia directa, se reestructuraba la relación de las cosas. Foucault dice: “L’écriture des hypomnemata s’oppose à cet éparpillement en fixant des éléments acquis et en constituant en quelque sorte ‘du passé’, vers lequel il est toujours possible de faire retour et retraite. (Foucault, Dits et écrits, t2, p. 1237) La lista de las cosas oidas, vistas, leidas, encontradas".
de El Mono Gramático (2)
Octavio Paz.
La fijeza es siempre momentánea. Es un equilibrio, a un tiempo precario y perfecto, que dura lo que dura un instante: basta una vibración de la luz, la aparición de una nube o una mínima alteración de la temperatura para que el pacto de quietud se rompa y se desencadene la serie de las metamorfosis. Cada metamorfosis, a su vez, es otro momento de fijeza al que sucede una nueva alteración y otro insólito equilibrio. Sí, nadie está solo y cada cambio aquí provoca otro cambio allá. Nadie está solo y nada es sólido: el cambio se resuelve en fijezas que son acuerdos momentáneos. ¿Debo decir que la forma del cambio es la fijeza, o más exactamente, que el cambio es una incesante búsqueda de fijeza? Nostalgia de la inercia: la pereza y sus paraisos congelados. La sabiduría no está ni en la fijeza ni en el cambio, sino en la dialéctica entre ellos. Constante ir y venir: la sabiduría está en lo instantáneo. Es el tránsito. Pero apenas digo tránsito, se rompe el hechizo. El tránsito no es sabiduría sino un simple ir hacia... El tránsito se desvanece: sólo así es tránsito.
La fijeza es siempre momentánea. Es un equilibrio, a un tiempo precario y perfecto, que dura lo que dura un instante: basta una vibración de la luz, la aparición de una nube o una mínima alteración de la temperatura para que el pacto de quietud se rompa y se desencadene la serie de las metamorfosis. Cada metamorfosis, a su vez, es otro momento de fijeza al que sucede una nueva alteración y otro insólito equilibrio. Sí, nadie está solo y cada cambio aquí provoca otro cambio allá. Nadie está solo y nada es sólido: el cambio se resuelve en fijezas que son acuerdos momentáneos. ¿Debo decir que la forma del cambio es la fijeza, o más exactamente, que el cambio es una incesante búsqueda de fijeza? Nostalgia de la inercia: la pereza y sus paraisos congelados. La sabiduría no está ni en la fijeza ni en el cambio, sino en la dialéctica entre ellos. Constante ir y venir: la sabiduría está en lo instantáneo. Es el tránsito. Pero apenas digo tránsito, se rompe el hechizo. El tránsito no es sabiduría sino un simple ir hacia... El tránsito se desvanece: sólo así es tránsito.
de El Mono Gramático (1)
Octavio Paz
Sí, ya sé que la naturaleza -o lo que así llamamos: ese conjunto de objetos y procesos que nos rodea y que, alternativamente, nos engendra y nos devora- no es nuestro cómplice ni nuestro confidente. No es lícito proyectar nuestros sentimientos en las cosas ni atribuirles nuestras sensaciones y pasiones. ¿Tampoco lo será ver en ellas una guía, una doctrina de vida? Aprender el arte de la inmovilidad en la agitación del torbellino, aprender a quedarse quieto y a ser transparente como esa luz fija en medio de los ramajes frenéticos -puede ser un programa de vida.
Sí, ya sé que la naturaleza -o lo que así llamamos: ese conjunto de objetos y procesos que nos rodea y que, alternativamente, nos engendra y nos devora- no es nuestro cómplice ni nuestro confidente. No es lícito proyectar nuestros sentimientos en las cosas ni atribuirles nuestras sensaciones y pasiones. ¿Tampoco lo será ver en ellas una guía, una doctrina de vida? Aprender el arte de la inmovilidad en la agitación del torbellino, aprender a quedarse quieto y a ser transparente como esa luz fija en medio de los ramajes frenéticos -puede ser un programa de vida.
lunes, marzo 19, 2007
Ellos y mi ser anónimo
Raúl Gómez Jattin.
Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos
y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa
cuando pasa todos son todos
Nadie soy yo Nadie soy yo
Por qué querrá esa gente mi persona
si Raúl no es nadie Pienso yo
si es mi vida una reunión de ellos
que pasan por su centro y se llevan mi dolor
Será porque los amo
porque está repartido en ellos mi corazón
Así vive en ellos Raúl Gómez
Llorando riendo y en veces sonriendo
siendo ellos y siendo a veces también yo.
Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos
y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa
cuando pasa todos son todos
Nadie soy yo Nadie soy yo
Por qué querrá esa gente mi persona
si Raúl no es nadie Pienso yo
si es mi vida una reunión de ellos
que pasan por su centro y se llevan mi dolor
Será porque los amo
porque está repartido en ellos mi corazón
Así vive en ellos Raúl Gómez
Llorando riendo y en veces sonriendo
siendo ellos y siendo a veces también yo.
sábado, marzo 17, 2007
9
Como nada memorable me había sucedido en la vida, yo antes era un hombre sin apenas biografía. Hasta que opté por inventarme una. Me refugié en el universo de varios escritores y forjé, con recuerdos de personas que veía relacionadas con sus libros o imaginaciones, una memoria personal y una nueva identidad. Consideré como propios los recuerdos de otros, y así es como hoy en día puedo presumir de haber tenido vida. Después de todo, ¿no es lo que hace todo el mundo? Mi vida no es más que una biografía como la de todos, construida a base de recuerdos inventados.
Recuerdos inventados
Enrique Vila-Matas
Enrique Vila-Matas
Soneto 30
Shakespeare
Cuando en dulce silencio rememoro
las cosas que poblaron mi pasado,
suspiro por los seres que he buscado
y el paso inútil del tiempo lloro;
y cuando en nuevas lágrimas deploro
la ausencia del amigo sepultado,
la herida de un cariño ya olvidado
y el cruel naufragio de mis sueños de oro...
Me aflijo entonces por lejanas penas
y pago nuevamente a mis acciones
la triste cuenta de un antiguo llanto.
Pero si tú, con tu recuerdo, llenas
mi corazón, ¡se van las aflicciones
y sólo quedan el amor y el canto!
Cuando en dulce silencio rememoro
las cosas que poblaron mi pasado,
suspiro por los seres que he buscado
y el paso inútil del tiempo lloro;
y cuando en nuevas lágrimas deploro
la ausencia del amigo sepultado,
la herida de un cariño ya olvidado
y el cruel naufragio de mis sueños de oro...
Me aflijo entonces por lejanas penas
y pago nuevamente a mis acciones
la triste cuenta de un antiguo llanto.
Pero si tú, con tu recuerdo, llenas
mi corazón, ¡se van las aflicciones
y sólo quedan el amor y el canto!
domingo, marzo 11, 2007
Enrique Vila-Matas
El orgullo del escritor de hoy tiene que consistir en enfrentarse a los emisarios de la nada y combatirlos a muerte para no dejar a la humanidad precisamente en manos de la muerte. En definitiva: que a un escritor le podamos llamar escritor. Porque digan lo que digan, la escritura puede salvar al hombre. Hasta en lo imposible.
Leyendo esta entrevista de j. terminé encontrando esta cita aquí.
Creo que voy a ponerme una cita con Vilas-Matas.
miércoles, marzo 07, 2007
justo para estos días
Hoy colecciono palabras del querido elefante azul:
Cuánta razón tienes.
El tedio tiene diente para cualquier cosa, por más interesante o divertida que sea. Por eso es un deber hacer muchas cosas a tiempo. Es una responsabilidad con uno mismo, por su propio bien.
En: Divagando 131
Cuánta razón tienes.
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